Y dios los juzgará...

Queridos lectores hoy les dejo un cuento Y dios los juzgará...

Varios | hace 3 años

Anastasia estaba abrumada por las sirenas, los aviones que acechaban todo el día, los estallidos de las bombas...
Su marido Eustakio había realizado una construcción precaria para que no los encuentren los alemanes, Vivian los finales de la segunda guerra mundial, el lugar, no tenia puertas ni ventanas, se podía salir poco, a través de un gran bloque. Anastasia permanecía encerrada junto a sus hijos y su marido iba a buscar alimentos, difícil de conseguir

Anastasia:-Shhh...Silencio...

Vitya::- Son los Alemanes Mamá?
Anastasia:-Si hija, por favor silencio, están cerca, muy cerca

Anastasia tenia pánico por su hija adolescente, los Alemanes, las secuestraban, las violaban y a veces las mataban, Era aterrador escuchar tras las paredes los gritos de sus madres pidiendo piedad por sus hijas.

Vitya:- Mamá se las llevan!!!!  y si nos encuentran y me llevan?

Anastasia:-No Vitya querida, nunca, nos van a encontrar, tu padre hizo esta construcción para una total protección, solo te pido que te tranquilices que nada te va a pasar

Anastasia no sabía si era de día o de noche, solo sentía un profundo cansancio, su hijo menor Igor, le pedía que le cuente un cuento

Anastasia:- Saben hijos queridos yo también fui una niña como ustedes y trabajaba ayudando a mis padres en el campo y me encantaba. Mamá preparaba pastelitos y té para el mediodía que parábamos un ratito y toda la gente se reunía  para comer y tomar algo. Un día estábamos por irnos y escucho a mi madre que decía:- Miren ahí viene el carruaje de la Zarina!!!!
Igor:- Que es una Zarina?

Anastasia:-Era la esposa del Zar

Igor:- Un Zar? Qué es eso?

Anastasia:- Era el que manejaba las cuestiones políticas en Rusia, cuando leas la historia de nuestro país vas a entenderlo mejor

Vitya:- No interrumpas mas Igor!!!!

Anastasia: Cuando mi madre dijo eso automáticamente fuimos todos los niños corriendo hacia el carruaje, cuando se detuvo, bajo la Zarina, era hermosa, tenía un vestido deslumbrante, al lado de ella había dos hombres con muchas bolsitas en sus manos, cuando la Zarina le hizo una seña, ellos nos tiraban las bolsitas que contenían dulces, era todo un acontecimiento y todos nosotros saltábamos de alegría, luego subía a su carruaje y se perdía entre el polvo del camino

Igor se había quedado dormido ante que su re termine la historia, Vitya estaba fascinada y mas sabiendo que era real lo que contaba su Madre y había olvidado el miedo que hacia tanto tanto tiempo los acompañaba

Vitya:- Que lindo mamá conociste a una Zarina, cuantos años tenias?

Anastasia:- Seis años, lástima que a ustedes les toque vivir esta historia triste

Vitya: Mamá estamos juntos y esto va a terminar, no estés triste.

La angustia de Anastasia era Profunda y se preguntaba, para que las guerras, para ella era todo una cuestión económica, las guerras eran por dinero. Tanta muerte, tanta angustia, no valía la pena, ni aún por todo el oro del mundo entero

Vitya:- Cuándo  viene papá?

Anastasia:- Debe estar por llegar, es difícil conseguir comida

Vitya:- Si mamá, ahi afuera es un infierno

Eustakio había sido capturado por un grupo de gente bajo el escudo del pacto NAZI-BOLCHEVIQUE, y lo habían condenado a trabajos forzados en su propio país. Cuando terminaban de trabajar él y otros capturados regresaban a un sucio vagón de tren en un silencio desbastador. Esa componenda con el Nazismo constituía un doloroso reproche a su amor propio y de todos los Rusos, deseaba con toda su alma ver a su familia y que todo ese horror terminara pronto. Al día siguiente volvieron a trabajar, de pronto sonaron las sirenas, los aviones se acercaban. La explosión , pero las esquirlas de la bombas habían herido a Eustakio inmediatamente se acerca Demitri para ayudarlo.

Demitri:- No te muevas estas herido

Eustakio:- Demitri en el bolsillo de mi pantalón hay una carta, no me voy a salvar, no siento las piernas y estoy congelado

Demitri:- Aguanta ya vienen para auxiliarte

Eustakio:- Por favor cuando termine este infierno  encuentra a Anastasia para dale la carta y no me entierren lejos...no puedo respirar, tengo frío...

Quienes lo conocían como Dimitri, sabían que Eustakio era un hombre duro y resistente, se había dejado morir, el horror y el dolor de la guerra lo venció. Dimitri guardo la carta en su bolsillo y aprovechando la distracción por el ataque de los aviones, logró evadir a los guardias que vigilaban

Dimitri: Recuerdo que él estaba preparando un lugar para proteger a su familia, pero donde, necesito llevarle la carta a Anastasia
Mientras Dimitri caminaba y observaba la ciudad en ruinas, la gente desolada, angustiada, se encuentra con un amigo de Eustakio, le cuenta lo sucedido y él le indica el cubículo donde se encuentra Anastasia. Dimitri  sintió tanto alivio que comenzó a llorar largamente.

Dimitri:- Qué hago? se la doy y me voy, le cuento como fue,  no se que hacer...Dios por que tanta locura...

Dimitri siguió llorando hasta que llego donde se encontraba Anastasia

la llamaba suavemente. Anastasia corrió con la ayuda de su hija el bloque grande y salió.

Anastasia:-Dimitri, que pasó?

Dimitri:- Esto me lo dió Eustakio

Anastasia:- Pero y él donde esta, que paso Dimitri!!!!

El no pudo contestarle ni mirarla y salió corriendo.

Anastasia leyó la carta, entro y abrazó a sus hijos, lloró desconsoladamente. La absurda guerra le había arrebatado el amor de su vida. Pero Anastasia y Eustakio habían tenido una infancia embebida en el robusto idealismo y fe, su bondad y amor no terminaría nunca. El alma de Eustakio ahora mas que nunca, estaba dentro del alma de Anastasia, una perfecta fusión y ella se iba a encargar que continúe en sus hijos.

Hasta el próximo cuento o resumen

Grazia Deledda 

 

 

 

 

 

COMPARTIR ESTA NOTICIA
OTRAS NOTICIAS
DEJÁ TU COMENTARIO